Los jaguares que se mueven más allá de la Reserva Jaguar del Norte® encuentran refugio en ranchos adyacentes a través de nuestro proyecto Viviendo con Felinos®. Desde 2007, hemos trabajado con los ganaderos en esta zona de amortiguamiento, aliviando las tensiones y hostilidades que han persistido durante generaciones.
Los ganaderos participantes en el proyecto firman convenios para no cazar, envenenar, cebar, atrapar o perturbar la vida silvestre, incluyendo los cuatro felinos de la zona – gato montés, ocelote, puma y jaguar – y los venados y jabalís de los que se alimentan. Colocamos cámaras activadas por movimiento en sus propiedades y los ganaderos reciben remuneraciones monetarias por las fotografías de felinos.
Mantener a los felinos con vida permite que se repitan fotos y que se aumenten los beneficios.
Invitamos a los ganaderos y sus trabajadores a acompañar a nuestro equipo de campo para seleccionar la ubicación de las cámaras, recuperar imágenes y compartir cualquier señal de vida silvestre que hayan observado. También realizamos visitas sin aviso previo para controlar la caza furtiva o el uso de veneno.
Este es un intercambio que ha demostrado apoyar la conservación de carnívoros silvestres. Involucramos a un grupo cada vez mayor de ganaderos y nos hemos comprometido a largo plazo a fortalecer estas relaciones con una visión de colaboración y resolución de problemas.
“Podemos lograr un balance entre los ganaderos y la conservación de especies nativas.
Jaguares y ganaderos podemos caminar juntos”.
– Ganadero inscrito en Viviendo con Felinos®
BALANCE ECOLÓGICO
Uno de los rancheros originales de Viviendo con Felinos® cambió su postura sobre la convivencia con felinos con el tiempo. Se dio cuenta de que proteger la vida silvestre podría crear un equilibrio ecológico y que, si las especies de presa fueran más abundantes, los gatos podrían preferir el venado de cola blanca y el jabalí en lugar de su ganado. Este participante se convirtió en nuestro amigo y defensor en la comunidad cuando vio disminuir las depredaciones en su rancho.
COEXISTENCIA HUMANO-VIDA SILVESTRE
En los primeros años del proyecto, un ganadero tardó en unirse a Viviendo con Felinos® porque pensó que secretamente estaríamos importando jaguares a la reserva. Él temía las consecuencias para su ganado. Sin embargo, con pérdidas mínimas en su ganado, finalmente decidió que la convivencia era posible. Su rancho documentó 11 jaguares diferentes en los años siguientes.
EVITAR CONFLICTO
El propietario de otro rancho de Viviendo con Felinos® agradeció conocer los sitios frecuentados por felinos y trasladó su ganado a otro lugar para evitar conflictos. Él compartió las experiencias positivas que estaba teniendo con un vecino que tenía sentimientos anti-carnívoros. Hoy, ese vecino también es parte de Viviendo con Felinos® y cree que estamos mejorando las percepciones locales sobre los grandes felinos.
IMPACTOS EN LA VIDA REAL
Un momento de gran impacto aconteció cuando un ganadero de Viviendo con Felinos® comentó cómo la baja depredación del ganado en su propiedad, combinada con los ingresos de varias fotos de jaguares, incluyendo una madre de jaguar y su cachorro, significaba que no tendría que viajar al norte para buscar trabajo en los oleoductos estadounidenses. En cambio, podría quedarse en casa con su familia.
Los ganaderos crean conexiones personales con estos felinos al nombrar a los jaguares que se ven por primera vez en sus propiedades. Algunos de ellos escogen los nombres de sus hijos o hijas; otros buscan el santoral y seleccionan el nombre de acuerdo a la fecha de la foto. A tres jaguares – Don Eduardo, Don Julio y Don Pablo – se les ha dado este prefijo honorífico para mostrar respeto. Un ganadero se quedó tan orgulloso de tener una madre de jaguar y su cachorro en su propiedad, que nombró al joven jaguar con su propio apodo: El Chetuviri.
Don Pablo en uno de los ranchos Viviendo con Felinos® en 2019
A lo largo de los años, hemos distribuido entre los participantes del proyecto más de $6 millones de pesos correspondientes a fotografías de felinos. Con base en esta cantidad, se necesitarían 100 años para comprar las hectáreas actualmente protegidas a través de Viviendo con Felinos®.
GUÍA PARA EL PAGO DE PREMIOS POR FOTOS
Un premio por especie dentro de un periodo de 24 horas, a menos que se tenga certeza que son individuos distintos.
Cuando se fotografían a múltiples felinos, se paga lo correspondiente al número de individuos detectados en esa foto.
El límite máximo por premio de fotos es $20,000 pesos por mes.
No se paga por “evidencia” de felinos, únicamente por fotografías.
“Ustedes tal vez nunca cambien la forma de pensar de mi papá, pero han cambiado la mía. La próxima generación de ganaderos tendrán la conservación en mente; necesitamos organizaciones como ustedes para ayudarnos”.
– Hijo de un ganadero inscrito en Viviendo con Felinos®
Anualmente honramos a los ganaderos de Viviendo con Felinos® con una celebración en la comunidad que muestra una selección de las mejores fotos de felinos
Cada ganadero ha sido desafiado por sequías prolongadas y sin precedentes. Asistimos con proyectos de infraestructura de agua y restauración, ampliando la red de gaviones y otras estructuras de tierra para minimizar el flujo de las corrientes, disminuir la erosión, estabilizar suelos y ayudar a reforestar el hábitat. Para los ganaderos preocupados por la depredación, discutimos estrategias para minimizar el conflicto con la fauna silvestre.
Los ganaderos se auto-organizaron para formar Ranchos Vecinos de la Reserva Jaguar del Norte, A.C., un grupo que destaca la necesidad de desarrollar prácticas de manejo amigables con la conservación. Ranchos Vecinos muestra que los participantes en el proyecto se están volviendo cada vez más tolerantes a los depredadores y adoptan a la reserva como parte de la comunidad.
OBSERVACIONES
• Desarrollar relaciones y tolerancia toma tiempo y paciencia
• Se necesita seguridad de que los ganaderos participantes se sienten apoyados
• Los apoyos ayudan a sustentar las necesidades diarias, especialmente durante los meses de sequía
• Los ganaderos desean apoyo en entrenamiento y soluciones prácticas para reducir la pérdida de ganado
• Importancia de investigar en oportunidades de empleo para conservación local
• No hay incidentes de caza de jaguar en los ranchos participantes
Cuando uno de los ganaderos de Viviendo con Felinos® se enteró de que un vaquero vio a dos jaguares desaparecer en una cueva apartada, nos pidió que colocáramos una cámara en el lugar. Pistas dramáticas señalaron el camino: una palmera caída rasguñada por un felino, un palo santo viejo cortado por garras felinas y un olor almizclado imposible de pasar desapercibido.
Cerca de la entrada de la cueva, un cráneo de jabalí fracturado por un jaguar nos recibió, lo que se sumó a la quietud espeluznante en el aire. Los huesos estaban esparcidos en la hojarasca, justo afuera de la entrada de la cueva y también metidos en sus cámaras oscuras. Todo en este lugar se sentía sagrado.
El vaquero, Tito, no tuvo más que un vistazo fugaz de estos jaguares. Su corazón latió más rápido de emoción mientras los miraba. En todos los años que trabajó como vaquero, Tito nunca había visto un jaguar. Cuando los vaqueros de los ranchos vecinos se reunieron para escucharlo relatar esta experiencia, admiraron su buena suerte.
Near the cave, a jaguar-munched javelina skull greeted us, adding to the hair-raising stillness in the air. Bones were scattered in the leaf litter, just outside the entrance, and pulled into the cave’s dark chambers. Everything about this place felt sacred.
The vaquero, Tito, had more than a fleeting glimpse of these jaguars. His heart beat fast with excitement as he watched them. In all the years he worked as a vaquero, Tito had never seen a jaguar. When vaqueros from neighboring ranches gathered to hear him recount this experience, they admired his good fortune.
Antes de Viviendo con Felinos®, el dueño del rancho habría instruido a los vaqueros para que mataran jaguares a la vista. Hoy, ganaderos y vaqueros están ansiosos por contribuir a su supervivencia. Estas reacciones ilustran el valor de Viviendo con Felinos® para escribir una nueva narrativa orientada a la conservación, donde los corazones de las personas están cambiando y los felinos encuentran lugares seguros para prosperar.
FOTOS: BRENDON KAHN, MIKAL JAKUBAL, GEORGE ETHEREDGE, ROY HORAN, MARGARITA MORALES




